Apoya las necesidades de medicamentos que los afectados y el Hospital no pueden cubrir por su alto costo y que son vitales para el adecuado

tratamiento de las enfermedades oportunistas de los niños y niñas. A partir del 2007 se ha incorporado el apoyo para realizar las pruebas de laboratorio clínico que ya no realiza el centro hospitalario. Este programa es una prioridad dado el impacto en la salud de la niñez.